Mintransporte Noguera frena el “negocio” de más fotomultas en la Vía al Mar

Por Juan Valencia_Redacción Política / Durante años, la autopista Barranquilla–Cartagena ha sido el escenario de constantes denuncias por parte de conductores y gremios de la región, quienes han señalado cómo el sistema de fotodetección se convirtió en un lucrativo negocio financiero de recaudo para concesionarios e interventores privados, en lugar de una herramienta real de prevención y seguridad vial. La falta de señalización adecuada, la inoperancia para reducir los índices de mortalidad y la agresividad de los cobros coactivos eran la constante de un modelo diseñado para facturar.
Sin embargo, el panorama acaba de tener un quiebre institucional definitivo. El Ministerio de Transporte, bajo el liderazgo de Elsa Noguera, le puso un freno directo a la expansión de este esquema en el corredor costero.
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Siete cámaras: la desproporción del recaudo
La ministra de Transporte, Elsa Noguera, tomó la decisión de frenar el montaje de tres nuevos dispositivos electrónicos que contaban con autorización y que habrían elevado a siete el número de puntos de fotodetección en un solo tramo vial. Ante el evidente exceso y los conflictos de competencias surgidos, la jefa de la cartera solicitó formalmente a la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) congelar la medida.
“Siete cámaras de velocidad en la autopista Barranquilla–Cartagena son excesivas. Por eso, ante el conflicto de competencias existente, solicitamos a la @ansvcol suspender la entrada en operación de las tres nuevas cámaras autorizadas, que se sumarían a las cuatro actuales”, precisó la ministra Elsa Noguera.
El pronunciamiento oficial de la ministra ratifica lo que desde la tribuna periodística se venía cuestionando: el desvío del propósito técnico del sistema para priorizar el ingreso económico sobre la pedagogía vial.
“La detección electrónica debe prevenir siniestros y salvar vidas, no convertirse en un mecanismo de recaudo. Priorizaremos soluciones integrales de ingeniería, señalización, pedagogía y control”, enfatizó Noguera.
Del negocio del comparendo a la ingeniería de tránsito
La suspensión solicitada por la ministra Elsa Noguera fija un precedente crítico sobre los Sistemas Automáticos, Semiautomáticos y otros Tecnológicos para la Detección de Infracciones (SAST). Para que estos dispositivos no sean vistos como ‘trampas de cobro’, la política pública debe dar un giro hacia:
- Auditoría estricta a la señalización: Garantizar la presencia de avisos pedagógicos previos y visibles, evitando emboscadas tarifarias a los conductores.
- Criterio técnico de siniestralidad: Demostrar con cifras reales que cada cámara está ubicada en un punto de alta mortalidad y no en tramos rectos de alto flujo vehicular ideados para maximizar la imposición de comparendos.
- Inversión integral en la vía: Priorizar el rediseño geométrico, el mejoramiento de la capa asfáltica, la demarcación y la iluminación en los puntos críticos antes de acudir a la sanción pecuniaria automática.
El ministro del Interior Rodrigo Lara además de respaldar la medida mandó un contundente mensaje con respecto a las fotomultas en su cuenta de X:
La orden dada por la ministra Noguera a la ANSV marca una pauta necesaria en la gestión de las carreteras concesionadas del país: las políticas de movilidad deben garantizar el debido proceso y la seguridad integral de los ciudadanos, cerrándole el paso a la instrumentalización de la tecnología con fines puramente comerciales.





