Petro, Benedetti, exjefes paras y algo llamado el Pacto de Valledupar, revela una columna de El Colombiano

El periodista Melquisedec Torres cuenta en El Colombiano que, en un hotel de Valledupar al que no entró la prensa, el Gobierno Petro habría buscado que tres exjefes paramilitares acusaran a Uribe, De la Espriella y Vargas Lleras a cambio de libertad y beneficios de la JEP.
Por Juan Valencia – Redacción Política / El periodista Melquisedec Torres reveló en su columna en El Colombiano que el Gobierno de Gustavo Petro habría preparado, en una reunión con exjefes paramilitares en Valledupar, un plan para que tres de ellos declararan contra los principales líderes de la oposición de derecha a cambio de libertad y beneficios ante la JEP. La denuncia, publicada el 17 de octubre de 2026, no ha sido probada judicialmente, pero de comprobarse sería uno de los episodios más graves de manipulación política de la justicia transicional en la historia reciente del país.

Según Torres, entre el 22 y el 24 de octubre de 2025, en el hotel El Bosque de Valledupar, con medidas que dejaron por fuera a la prensa y un hermetismo total, el Gobierno reunió a 10 de los 16 principales exjefes paramilitares para hablar de paz. Un mes antes los había designado gestores de paz. Detrás de esa agenda pública, afirma el columnista, había otra. Cuenta que el gerente de RTVC, Hollman Morris, había dispuesto una unidad móvil y una presentadora para transmitir en vivo lo que dijeran los exjefes, a dos días de las consultas internas del Pacto Histórico. La idea, según su relato, era golpear a la oposición en plena campaña.
Las señales venían de antes. Torres recuerda que el 1 de octubre hubo una videoconferencia con los exjefes coordinada por el entonces ministro del Interior, Armando Benedetti, y la directora del Dapre, Angie Rodríguez. Según el columnista, que lo reveló el 3 de octubre de 2025, Benedetti le pidió a Rodríguez tramitar la libertad de los exjefes detenidos y les dijo que se portaran bien. En la rueda de prensa posterior, el ministro anunció que los gestores dirían una verdad que asombraría al país y que salpicaría a la clase política que estuvo con ellos.
La escena clave habría ocurrido el 24 de octubre. Según Torres, Rodríguez les dijo a los exjefes, siguiendo instrucciones precisas de Petro, que ya estaba lista la colaboración de tres de ellos para declarar contra tres líderes de la oposición. El anuncio se demoró por la llegada de Benedetti, justo cuando se conocía que Estados Unidos incluía en la Lista OFAC a Petro, Verónica Alcocer, Nicolás Petro y al propio Benedetti.
Los tres testigos y la JEP

Los escogidos, de acuerdo con la columna, eran Saúl Severini, que debía declarar contra el expresidente Álvaro Uribe; Darío Laíno Scopetta, contra Abelardo de la Espriella, hoy presidente; y Héctor Germán Buitrago, alias Martín Llanos, contra el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, hoy fallecido. Severini, condenado a 33 años de cárcel, fue admitido hace dos meses en la JEP tras confesar su participación en al menos 299 homicidios. Laíno, condenado a más de 32 años, se desmovilizó en 2006, volvió a la criminalidad y hace dos años desistió de entrar a la JEP. Martín Llanos sigue preso en La Picota.
El precio de esos testimonios, afirma Torres, eran beneficios. A Severini y a Laíno les habrían ofrecido entrar a la JEP, es decir, quedar libres y pagar condenas mínimas. A Martín Llanos, pronta libertad y mejores condiciones para su padre, alias El Patrón, de edad avanzada y condenado por múltiples crímenes. La columna no acusa a la JEP de participar en el plan. El tribunal aparece como el camino por el que se habrían prometido esos beneficios.
El plan que se cayó
El anuncio dividió a los 10 exjefes presentes. Un bloque, liderado por Salvatore Mancuso y alias Macaco, quedó frente a otro, encabezado por Jorge 40 y Fredy Rendón, alias El Alemán, que se opuso con el respaldo de la mayoría. El Gobierno siguió con la reunión sin precisar si habría declaraciones ante la justicia, y la mesa con los exparamilitares no volvió a ser convocada. De los tres señalados, solo Martín Llanos estuvo en Valledupar. Por el Gobierno, además de Benedetti y Rodríguez, asistieron el asesor Víctor Currea Lugo, el entonces director de Inteligencia, Jorge Lemus, y el abogado de Mancuso, Juan Carlos Villamizar. Según Torres, tras la discusión Rodríguez, Mancuso, Lemus, Currea y Macaco se reunieron a puerta cerrada y de ese encuentro nada se supo. Ninguno aceptó la entrevista. La presentadora de RTVC se quedó sin la primicia, mientras Gloria Gaitán, invitada como víctima, gritaba “asesinos” en la sala.
Lo que dice Angie Rodríguez y lo que falta
Torres sostiene que no pudo publicarlo antes por la seguridad de sus fuentes y porque faltaban elementos, y que decidió hacerlo tras contrastar datos y a la luz de las recientes declaraciones de Rodríguez. La exdirectora del Dapre dijo a Vértice Noticias que se le encomendó coordinar el encuentro con la cúpula de las AUC en Valledupar y que la misión real era que hablaran contra Uribe, De la Espriella y Vargas Lleras. “Fue un complot”, afirmó. Rodríguez ubica la reunión en noviembre y habla de 11 exjefes, mientras Torres precisa el 22 al 24 de octubre y 10 asistentes.
La columna no recoge la versión de Petro, de Benedetti, de Hollman Morris ni de los exjefes citados. Petro ha anunciado denuncias por calumnia contra Rodríguez por sus señalamientos, Laura Sarabia negó lo dicho por la exfuncionaria y el fiscal encargado ha dicho que ni ella ni Eva Ferrer han entregado pruebas a la Fiscalía. Queda por responder, entonces, si el Estado usó la promesa de libertad y de beneficios de la justicia transicional como moneda para fabricar testimonios contra la oposición en plena campaña.





