El sangriento “empalme” del ELN: liberados los 45 civiles en Chocó tras una operación que costó la vida de dos militares

Redacción El 7 / A menos de un mes de que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, asuma el poder el próximo 7 de agosto bajo la promesa de una política de seguridad implacable, la guerrilla del ELN ejecutó una acción armada que ya es calificada como su violento mensaje de “empalme” para la nueva administración.
La pesadilla que comenzó con el secuestro masivo de 45 pasajeros en la vía Quibdó-Medellín llegó a su fin gracias a la rápida presión de las Fuerzas Militares, que obligaron al grupo armado a liberar a todos los rehenes. Sin embargo, el rescate tuvo un precio doloroso: dos soldados profesionales fueron asesinados y cinco más resultaron heridos en medio de la operación.

Presión militar y liberación en la selva
El rapto masivo ocurrió en el sector de Las Toldas, donde hombres fuertemente armados detuvieron dos buses de la empresa Rápido Ochoa y forzaron a 39 civiles (incluyendo menores de edad) a internarse en la espesura del Chocó.
La reacción del Ejército Nacional fue inmediata. Mediante un cerco terrestre y aéreo que involucró al Grupo Liviano de Cabalcata N.° 9 y tropas de Operaciones Terrestres, se asfixió el corredor de huida del ELN. Ante la inminente confrontación y la imposibilidad de mover a un grupo tan grande bajo el acoso de los helicópteros, la guerrilla se vio obligada a dejar en libertad a la totalidad de los secuestrados, quienes ya reciben atención médica y acompañamiento humanitario.
El doloroso saldo de la libertad
A pesar de salvar la vida de los civiles, las Fuerzas Militares reportaron una trágica baja durante el despliegue. En la aproximación al área de operaciones, los soldados profesionales Elibert Ducuara Mosquera y Jean Carlos Vallejo Vargas perdieron la vida tras la activación de un campo minado y cargas explosivas instaladas por el ELN para frenar el avance oficial. Cinco de sus compañeros resultaron heridos en la emboscada y fueron evacuados a centros asistenciales.

El mensaje político de fondo
Este violento episodio en el Chocó ocurre en un momento crucial de la transición de poder. De la Espriella ha sido enfático en que bajo su mandato no habrá espacio para diálogos que sirvan de fachada para seguir delinquiendo.
Para los analistas, el ELN intentó medir el pulso del gobierno entrante mediante el terror en las vías. La respuesta de las tropas en el terreno demostró efectividad para resolver la crisis de rehenes en tiempo récord, pero deja sobre la mesa de empalme un duro recordatorio del costo humano y militar que implicará recuperar el control total de los territorios a partir del 7 de agosto.





