El ministro de Agricultura empieza a acumular frentes abiertos mientras el reloj de El Niño no se detiene

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Por Juan Valencia – Redacción Política / Indalecio Dangond no cumple ni dos meses como ministro de Agricultura y ya suma varios frentes abiertos al tiempo. El primero se lo puso un juez. El Juzgado 46 Laboral de Bogotá le ordenó disculparse con el campesinado y rectificar una frase que dijo ante el Congreso el 8 de septiembre: “Campesino es despectivo. Aquí vamos a elevarle el estatus a los que producen los alimentos del país, empresarios del campo”.

El fallo dice que “campesino” es una categoría protegida por la Constitución desde 2023 y no puede reemplazarse por una etiqueta económica. Le dio 48 horas para rectificar. El juez no lo obligó a retractarse de su opinión, eso lo protege la libertad de expresión, pero sí a aclarar el alcance constitucional del término. Es fallo de primera instancia, así que el Ministerio aún puede apelar.

El segundo frente es con Fedearroz, y este sí toca un nervio sensible, la plata. El presidente de la junta, César Augusto Saavedra, contó en una asamblea en Casanare que Dangond dijo que la Federación “despilfarró la plata” de la cuota de fomento arrocero y de un crédito con la ETC. La acusación pesa doble, porque la ejecución de esos recursos requiere primero el aval del propio Ministerio de Agricultura. Es decir, si hubo despilfarro, la entidad que debía vigilarlo es la misma que hoy señala.

A eso se suma que, según Saavedra, el ministro incumplió al menos tres de cinco compromisos hechos en una reunión en El Espinal en agosto, entre ellos cerrar la frontera con Ecuador por el contrabando y citar el Consejo Nacional del Arroz. Su frase resume el ánimo del gremio: “Este señor ministro hoy parece que quisiera enterrar el gremio”.

El tercer roce es con Fedegán. La Federación de Ganaderos cuestionó que la nueva junta directiva de Vecol, la empresa estatal de vacunas veterinarias, no incluya representantes del gremio, en un giro que recuerda al que hizo el gobierno Petro cuando sacó a Fedegán de esa misma junta. No es un choque menor, porque Fedegán compra la mayoría de la vacuna contra la fiebre aftosa que produce Vecol, y llevaba años pidiendo recuperar ese asiento.

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Fenómeno de El Niño Foto: Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena

Y encima está el reloj que de verdad importa, el de El Niño. Colombia está en desastre nacional por el fenómeno desde el 23 de julio. Dangond lleva semanas anunciando una emergencia económica para el campo, lo repitió en el Congreso, en entrevistas, y otra vez esta semana, advirtiendo que 15 departamentos sufrirán escasez de agua y caída en la producción de alimentos.

Pero todo seguía siendo anuncio hasta ahora. Por fin hay una fecha, el decreto se expediría el lunes 28 de septiembre, si lo aprueba el Consejo de Ministros. La idea es que la Superintendencia Financiera permita congelar por tres o cuatro meses las deudas de siete sectores agropecuarios, con una cartera cercana a los 55 billones de pesos.

La pregunta, sin ánimo de ataque, es simple. Si el Gobierno sabe desde hace semanas que viene un Niño más fuerte que el de 2024, con incendios y sequías ya anunciados por el Ideam, ¿por qué el decreto solo llega hasta la próxima semana? Colombia ya no tiene el lujo de los tiempos institucionales normales frente a una crisis climática que no espera reuniones.

Con disculpas pendientes, gremios molestos por incumplimientos y plata, y un decreto que todavía es promesa, el ministro llega a su séptima semana con la agenda más apretada que cualquier funcionario querría tener tan pronto.


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