“El 44% del presupuesto es deuda”: De la Espriella acusa a Petro de saquear el erario y dejar al país en ruina

Por Juan Valencia_Redacción Política
El presidente de la República, Abelardo De la Espriella, expuso este domingo en una alocución digital un complejo panorama económico sobre el manejo de los recursos de la Nación, y responsabilizó directamente al gobierno saliente de Gustavo Petro de dejar al país en lo que calificó como un “estado lamentable” de las finanzas públicas.
El foco central del pronunciamiento presidencial fue la estructura del gasto proyectado para 2027, con una revelación que marcó el tono de toda la alocución: una porción significativa del financiamiento nacional dependerá de nueva deuda. “Presentamos el presupuesto de la verdad, en el que 281 billones de pesos, el 44% de los recursos del presupuesto, provienen de deuda; apenas 300 billones de pesos provienen de ingresos corrientes. Así encontramos este desastre: casi la mitad dependerá de la plata prestada. Y la estamos pagando con intereses de gota a gota: el servicio de la deuda en 2027 llegará a 155 billones de pesos, lo que aumenta en 55 billones frente a 2026”, afirmó el mandatario.
Según los datos presentados por el Ejecutivo, la proporción del pago de obligaciones del país cambió de forma drástica durante la administración anterior: “Durante los últimos años se gastó mucho más y se acudió de manera irresponsable a la deuda. Se pasó de pagar un peso de cada seis, a uno de cada tres. El cupo de endeudamiento para todo 2026 se consumió casi por completo en siete meses de este año”, indicó De la Espriella.
“Saquearon al país, saquearon al erario”
En el tramo más duro de su mensaje, el presidente lanzó fuertes cuestionamientos políticos y administrativos contra los funcionarios del gobierno de Gustavo Petro, apuntando directamente a la gestión de los recursos públicos en el cierre de su mandato. “En tan solo una semana, el petrismo comprometió 10 billones de pesos que no iban a inversión ni a obras, sino al robo masivo del tesoro público”, aseguró.
De la Espriella fue más allá al calificar la gestión saliente como una ocultación deliberada de información: los colombianos, dijo, deben conocer toda “la verdad que la izquierda vulgar y corrupta les escondió. Saquearon al país, saquearon al erario”. El mandatario también cuestionó las banderas sociales del gobierno anterior al anunciar que incorporó al presupuesto gastos que antes no se presentaban: “El presupuesto no se puede seguir escondiendo, no se pueden esconder las obligaciones ni presentar ingresos que no existen. Por eso incorporamos gastos que no se habían presentado, paradójicamente para los más necesitados, a quienes decían proteger. ¡Falso!”, remató.
Medidas de urgencia y apoyo internacional
Frente a ese panorama fiscal, el Gobierno Nacional estableció la necesidad de frenar el ritmo de gasto y explorar alternativas de financiamiento fuera del país. “Recibí unas finanzas públicas en un estado lamentable, que requieren medidas urgentes”, enfatizó el presidente, quien adelantó que su administración no descarta recurrir a apoyos internacionales: “Necesitamos dejar de gastar a manos llenas. Por la gravedad de lo que Petro y su gobierno nos dejaron, no solo estamos tomando medidas internas sino también contemplando apoyos internacionales; debemos usar todas las herramientas que tenemos a mano”.
Persecución “sin cuartel” y un balance de 36 días de gobierno
La alocución presidencial no se limitó al frente económico. De la Espriella adelantó que perseguirá “sin cuartel” a los responsables de lo que calificó como el “desastre fiscal” del país, y ligó ese anuncio a un balance más amplio de sus primeros 36 días de gobierno, en los que destacó las bajas de cabecillas de estructuras criminales como alias Bendito Menor y alias Max Max. “No estamos negociando la autoridad del Estado, la estamos recuperando. Esto apenas comienza”, afirmó.
El mandatario también se refirió a la tensión reciente con el poder judicial, luego de que distintas decisiones de tribunales frenaran medidas de su gobierno, como los bombardeos a campamentos de grupos ilegales con sospecha de presencia de menores o la reactivación de la aspersión aérea con glifosato. “Esta no es una discusión personal, es una discusión institucional. Un Estado de Derecho no puede convertirse en un Estado sin autoridad”, sostuvo, en lo que catalogó como una defensa de las competencias que le corresponden como jefe de Estado, no como un cuestionamiento a la separación de poderes.
Como cierre de su intervención, el presidente anunció el “fin de los privilegios de los corruptos” en las cárceles del país: “El sitio de reclusión no depende del apellido, el cargo que se ocupó o de los contactos que se tengan”, advirtió.





