Las hermanas Guerrero, una historia de corrupción con el visto bueno del “jefe de jefes”

Chats, audios y giros: el entramado de las hermanas Guerrero que salpica a la Casa de Nariño, al Ministerio del Interior y muchas otras dependencias de dos hermanas bajo el amparo de Armando Benedetti y Gustavo Petro .
Por Redacción Política / En la política colombiana, la cercanía al poder suele ser el recurso más codiciado y, a la vez, el más peligroso. Para las hermanas Juliana y Verónica Guerrero, los pasillos de la Casa de Nariño dejaron de ser un escenario de influencia discreta para convertirse en el epicentro de un escándalo que hoy salpica el entorno del Gobierno nacional.

De la intimidad del chat a la prueba judicial
Una investigación revelada por la Revista Semana ha sacado a la luz un voluminoso expediente de chats privados, audios de voz y consignaciones bancarias. El material detalla cómo, presuntamente, se habrían instrumentalizado los contactos en las altas esferas del Ejecutivo para prometer direccionamiento de contratos y mover influencias a cambio de sumas millonarias.
En las conversaciones expuestas por Semana, las notas de voz y los mensajes de confianza se entremezclan con cifras de dinero, pactos bajo la mesa y promesas de acceso a presupuesto público. Juliana Guerrero, quien escaló posiciones en el entorno cercano al Gobierno, habría servido de enlace estratégico, mientras que su hermana Verónica aparece en los rastreos financieros como pieza clave en la recepción de las transferencias.

Más allá de los fríos fraccionamientos bancarios, las grabaciones retratan la angustia y el reclamo de quienes habrían pagado por gestiones que no se concretaron, dejando al descubierto una trama donde la ambición terminó erosionando la confianza pública.
Petro reacciona: “Dieron dinero como pendejos”
Tras la divulgación del reportaje, el presidente Gustavo Petro reaccionó a las revelaciones asegurando que los presuntos implicados engañaron a los contratistas. A través de su cuenta en X, el mandatario afirmó: “Si es verdad, dieron dineros como pendejos, pensando que los ministros o yo mismo actuamos por presiones de mujeres o por codicia”.
Para el jefe de Estado, las pruebas presentadas por Revista Semana reflejan la molestia de los sectores privados al no obtener los resultados esperados: “Los llamados ‘empresarios’ se pusieron furiosos y a lo mejor entregaron los chats porque no les cumplieron”.

Petro añadió que el artículo demuestra que las barreras del Ejecutivo funcionaron, concluyendo que “los empresarios corruptos parece que fueron estafados y el gobierno impidió robar”, al tiempo que instó a la revista a entregar el material probatorio a la Fiscalía General de la Nación para que avance en las investigaciones.





