Al final del gobierno Petro, Interpol reactiva la cacería mundial contra ‘Papá Pitufo’

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Diego Marín habría entregado dinero a la campaña Petro Presidente y durante estos 4 años del gobierno logró refugiarse en Portugal y España donde habría contado con ayuda de cercanos al presidente saliente.

Por Juan Valencia/ Redacción Política – El cerco judicial internacional se cierra sobre el presunto criminal más protegido de los últimos tiempos en Colombia. La Secretaría General de Interpol activó oficialmente la circular roja en 196 países contra Diego Marín Buitrago, conocido en el bajo mundo como ‘Papá Pitufo’ o el ‘Zar del Contrabando’.

Requerido formalmente por la Fiscalía General de la Nación, este temido capo es señalado de liderar una red transnacional que durante décadas capturó los principales puertos del país, moviendo millonarios cargamentos ilegales de textiles, licores y cigarrillos.

El caso de ‘Papá Pitufo’ trasciende el ámbito puramente delictivo para convertirse en un terremoto político de proporciones mayúsculas. De acuerdo con graves revelaciones de prensa, este poderoso contrabandista habría financiado de manera irregular la campaña electoral del presidente Gustavo Petro con un millonario aporte inicial de 500 millones de pesos en efectivo, entregados al polémico estratega catalán Xavier Vendrell.

Ante el escándalo, el propio mandatario se pronunció a través de un trino en su cuenta de X para sacudirse la responsabilidad, asegurando que él jamás se reunió con Marín en Madrid para recibir dinero y argumentando que la cita en Sanandresito fue netamente “empresarial”, donde supuestamente le planteó “transformar el contrabando en producción nacional”.

Sin embargo, detrás de la narrativa oficial de rechazo al dinero mafioso se esconde un espeso manto de dudas. Aunque desde el Palacio de Nariño se defiende que los fondos fueron devueltos, en la opinión pública pesa el hecho de que nunca apareció el supuesto video donde Augusto Rodríguez, actual director de la UNP y hombre de máxima confianza de Petro, le regresaba el millonario maletín al capo.

Esta total ausencia de pruebas físicas y la falta de denuncias judiciales inmediatas ante las autoridades competentes hacen que el argumento de la “devolución transparente” sea visto por analistas como una simple operación de control de daños tras ser descubiertos.

La gravedad del asunto escala al revelarse lo que habría sido una relación netamente non sancta con el criminal. Diversas fuentes señalan que el contrabandista se habría reunido secretamente en hoteles con Petro y que, posteriormente, el mandatario envió a Jorge Arturo Lemus, entonces director de la Dirección de Información y Prensa, para ofrecerle de todo —incluidos jugosos beneficios— en citas grabadas a escondidas. Una red de protección e intercambios oscuros que explicaría por qué el Ejecutivo prefirió usar altos emisarios del Estado para pactar con el ‘Zar’ en las sombras antes que dejar actuar a la justicia ordinaria, por puro pánico a que el capo decida prender el ventilador.

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