El regreso de los “bloques”: la polémica receta de De la Espriella para la seguridad urbana

El presidente electo Abelardo de la Espriella ya empezó a mover el tablero de la seguridad nacional antes de su posesión el próximo 7 de agosto, y lo hizo tocando una fibra sumamente sensible en el país. Con el anuncio de que su primer acto de gobierno será firmar el decreto para crear el “Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana”, el nuevo mandatario dejó claro que su gestión apostará por una política de mano dura sin matices.
Para sus simpatizantes y una ciudadanía agotada de la delincuencia común, las extorsiones y el control de las bandas criminales en las principales ciudades, la medida suena como el alivio de autoridad que llevan años esperando.
No obstante, para la oposición y varios analistas, la estrategia resulta no solo un déjà vu peligroso, sino una propuesta que camina por la cuerda floja de la legalidad y la institucionalidad. Críticos de la iniciativa señalan que este tipo de superestructuras suelen desbordarse con facilidad, debilitar el rol tradicional de la Policía local y terminar en excesos de fuerza bajo el afán de mostrar resultados inmediatos.
El anuncio agudiza el clima de confrontación política en el que se encuentra el país tras las elecciones.
Con sectores de la izquierda liderados por Iván Cepeda promoviendo la desobediencia civil y un Gobierno entrante decidido a implementar un modelo de seguridad de choque, las principales capitales colombianas se preparan para convertirse en el escenario de una dura batalla institucional.
De la Espriella busca demostrar que no gobernará con tibiezas y tratará de enfrentar con mano dura la inseguridad desbordada que recibe del gobierno Petro que este fin de semana se hizo el “ciego” ante lo ocurrido en el Atlántico donde bandas criminales cerraron gran parte del comercio tras amenazas.





