Petro le implora a Trump que lo saque de la lista Clinton: el giro de 180 grados del presidente

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Después de años de insultar a Trump, llamarlo “fascista” y “racista”, y criticar su política migratoria, el presidente colombiano ahora le pide ayuda para salir de la lista de sancionados. “Me prometió actuar en el tema”, escribió Petro tras la llamada.

Por Juan Valencia / El presidente Gustavo Petro sostuvo este viernes una llamada telefónica con Donald Trump en la que le pidió directamente que lo ayude a salir de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como lista Clinton, en la que se encuentra desde octubre de 2025 junto a su familia y al ministro del Interior, Armando Benedetti.

Lo que hace esta solicitud particularmente reveladora no es el contenido, sino el contexto: Petro, quien durante años construyó su carrera política atacando a Estados Unidos y calificando a Trump de “fascista”, “racista” y “enemigo de la humanidad”, ahora se arrodilla ante el mismo presidente para pedirle un favor personal.

Petro, de insultos a súplicas

Recordemos la trayectoria: en 2018, Petro calificó a Trump de “racista” por su política migratoria. En 2019, lo llamó “fascista” por separar familias en la frontera. En 2020, dijo que era “un peligro para la democracia mundial”. En 2024, criticó su regreso al poder como “el triunfo del odio”.

Hoy, en 2026, ese mismo Petro le escribe a Trump en X: “Me prometió actuar en el tema”. De los insultos a las súplicas en menos de una década.

“Me extrañó que el presidente Donald Trump no supiera que yo no apoyaba a Abelardo de la Espriella y me sorprendió que no supiera que yo y mi familia aún estábamos incluidos en la lista OFAC”, escribió Petro. La inclusión en la lista se produjo a finales de octubre de 2025, cuando Trump autorizó una movilización militar estadounidense que dejó al menos 37 muertos en nueve bombardeos cerca de costas colombianas. En ese momento, Petro criticó duramente a Trump y habló de “soberanía violada”. Hoy, ese mismo Petro le pide a Trump que lo saque de la lista.

Los otros temas de la llamada

Además de la solicitud personal, Petro y Trump abordaron otros asuntos. Petro le presentó los datos del programa de sustitución voluntaria de cultivos de hoja de coca: “Dejé financiado el programa hasta diciembre de este año 2026 y le solicité por su eficacia, que lo mantuvieran”. Es decir, le pide a Trump que continúe financiando un programa que el propio Petro ha criticado por su supuesta ineficacia.

También le solicitó a Trump que dialogara con el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella para “que exista un entendimiento político en Colombia con la oposición”. El mismo Petro que durante años acusó a Estados Unidos de interferir en la política colombiana, ahora le pide que interfiera para proteger a su movimiento político.

Al finalizar la llamada, Trump le manifestó: “Una vez que pude conocerlo, pude entender que usted es un buen hombre”. Petro calificó la conversación como “amable”, tal como lo fueron las tres anteriores.

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Casa de Nariño confirma llamada con Petro / @infopresidencia

El costo de la súplica

Lo que Petro no mencionó en su comunicado es que el gobierno destinó $10.000 millones de pesos del presupuesto estatal para contratar a una firma de abogados estadounidense encargada de su defensa para salir de la lista Clinton. Recursos públicos que se destinaron a un asunto personal del mandatario, mientras el país enfrenta una crisis fiscal sin precedentes.

Mientras el Pacto Histórico critica a Abelardo de la Espriella por supuestamente ser “vasallo de los gringos” y promete “defender la soberanía nacional”, Petro se arrodilla ante Trump para pedirle favores personales. Mientras los seguidores de Petro queman banderas estadounidenses en las marchas, su líder le escribe al presidente de Estados Unidos pidiéndole ayuda.

La pregunta es simple: ¿cuál de los dos Petros es el verdadero? ¿El que insultaba a Trump desde la oposición o el que le implora ayuda desde la presidencia? La respuesta, lamentablemente, es que ambos son el mismo: un político que dice lo que conviene en el momento, sin importar la coherencia ni la dignidad.

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