Uribe y Petro frenan a De la Espriella y entregan el Senado a Honorio Henríquez
En una jugada inédita, el uribismo y el petrismo unieron votos para derrotar la candidatura de Alfredo Deluque e imponer a Honorio Henríquez en la Presidencia del Senado, frenando al abelardismo.

Por Juan Valencia_Redacción Política / La elección de la Mesa Directiva del Senado dejó una de las jugadas políticas más insólitas y calculadas de la historia reciente del Congreso. En una votación tensionada de principio a fin, el senador del Centro Democrático Honorio Henríquez se coronó como nuevo presidente de la corporación, tras concretarse una alianza estratégica entre dos orillas ideológicas irreconciliables: el uribismo y el Pacto Histórico del presidente Gustavo Petro.
La movida de filigrana política tuvo un único objetivo en común: cerrarle el paso a Alfredo Deluque, el candidato impulsado por el sector abelardista para tomar el control del Legislativo.
La paradoja política que sacudió al Salón Elíptico
Lo que parecía una quimera terminó materializándose en el recinto. Álvaro Uribe Vélez y el petrismo unieron fuerzas de manera soterrada para frenar la irrupción del bloque del presidente electo, Abelardo de la Espriella, que buscaba medir su aceite en el Congreso y asegurar la Presidencia de la mano de Deluque y el Partido de la U.
El resultado dejó al descubierto que las alertas lanzadas por Uribe sobre los “pactos de impunidad” terminaron convergiendo con el interés de la bancada de Gobierno de restar espacio al abelardismo, marcando un hito donde la izquierda oficialista sirvió de pivote decisivo para que el Centro Democrático se quedara con el puesto más codiciado del Capitolio.
Fractura expuesta en la derecha colombiana
Más allá del triunfo nominal de Henríquez, la jornada deja una grieta sin precedentes dentro de los sectores de derecha e independencia. La contienda no solo enfrentó a dos senadores del Caribe, sino que abrió un pulso directo entre la estructura tradicional del uribismo y el ascendente proyecto político de De la Espriella.
La alianza de conveniencia con el petrismo para frenar a Deluque es vista por varios sectores como el inicio de una guerra fría dentro de la oposición y de las fuerzas conservadoras, que ahora afrontarán el inicio del nuevo periodo legislativo bajo un ambiente de profunda desconfianza mutua.
Gobernabilidad bajo sospecha
Con Honorio Henríquez a la cabeza del Senado, el escenario que se abre para el tramo de empalme y arranque del próximo Ejecutivo es complejo. Aunque la Presidencia queda en manos de la oposición formal, el costo político de haber ganado con votos de la bancada del Gobierno Petro genera suspicacias en la opinión pública y pone la lupa sobre los acuerdos de pasillo que inclinaron la balanza.





