El general (r) Jorge Mora asume Mindefensa para frenar el legado de inseguridad en el país

Comparte este artículo

La era de la ambigüedad en la seguridad nacional parece haber llegado a su fin. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, oficializó el nombramiento del general en retiro Jorge Eduardo Mora López como su próximo ministro de Defensa, enviando un mensaje directo y contundente tanto a la delincuencia organizada como a las fuerzas militares: el nuevo Gobierno no negociará la autoridad del Estado.

Con más de 36 años de experiencia en la primera línea de combate y habiendo comandado divisiones clave y fuerzas especiales en las regiones más golpeadas del país, el regreso de Mora marca un giro radical frente al modelo que imperó durante el mandato saliente.

La designación de un alto oficial de la reserva para liderar la cartera de Defensa responde a un clamor generalizado en las regiones. El balance que deja la administración de Gustavo Petro y sus ministros es visto por amplios sectores como un retroceso crítico en el orden público, caracterizado por el debilitamiento de la moral de la tropa, la pérdida del control territorial en departamentos clave y la asfixia de ciudades y municipios bajo el control de bandas dedicadas al narcotráfico, el despojo de tierras y la extorsión. Para la nueva administración, recuperar las riendas del país exige un conocedor del terreno y no un ideólogo de escritorio.

El general Mora, quien precisamente pasó al retiro en 2022 tras la reestructuración de la cúpula militar ordenada al inicio del actual gobierno, ha sido una de las voces más críticas de las concesiones otorgadas bajo la política de Paz Total. Desde la reserva, advirtió reiteradamente cómo los ceses al fuego y las mesas de diálogo urbano sirvieron de oxígeno para que las estructuras criminales se expandieran y consolidaran economías ilegales. Ahora, desde el despacho ministerial, su principal reto será estructurar el prometido “Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana” y devolver la iniciativa operativa a la Policía y el Ejército, devolviéndoles el rol activo que la ciudadanía reclama en las calles.

Este nombramiento termina de definir las líneas de batalla para el periodo político que comienza el próximo 7 de agosto. Mientras la oposición oficialista insiste en discursos de resistencia legal y desobediencia civil, De la Espriella posiciona en el corazón de su gabinete a un hombre de armas y doctrina, dispuesto a aplicar una política de choque sin matices.

El regreso del general Mora al mando de la seguridad nacional promete sacudir la pasividad institucional, ls filtraciones de información a las disidencias y devolver la prioridad a la recuperación del orden, en un país que cuenta las semanas para ver si las promesas de autoridad se traducen finalmente en tranquilidad en los territorios.

¿Es Mora el mejor para enfrentar lo que deja la ‘Paz Total’?

image 3
Redes ADLE

Durante su paso por las Fuerzas Militares, el hoy ministro de Defensa participó en operaciones que, según los reportes oficiales, se enfocaron en la contención de grupos armados ilegales, el combate al narcotráfico y el control de corredores estratégicos utilizados por organizaciones criminales. Sin embargo, los resultados concretos de esas operaciones siguen siendo objeto de debate: mientras algunos hablan de avances tácticos, otros cuestionan si realmente se logró desarticular las estructuras criminales o simplemente se desplazaron a otras regiones.

Fuentes del sector defensa destacan su rol en la coordinación de unidades especiales y en el diseño de estrategias de despliegue militar en regiones de alta complejidad. Lo que no mencionan es que esas mismas regiones, donde confluyen factores como presencia guerrillera, economías ilícitas y disputas por el control territorial, siguen siendo hoy los puntos más calientes del conflicto. La pregunta es si su experiencia militar será suficiente para enfrentar un panorama que, pese a años de operaciones, parece no cambiar.

Comparte este artículo