De la cárcel de Itagüí a máxima seguridad: el trasfondo tras la intempestiva salida de los jefes criminales

Por Jhon Cárdenas Redacción El 7 — Un sorpresivo y coordinado operativo penitenciario sacudió las dinámicas del crimen organizado en el Valle de Aburrá. En las últimas horas, un total de 117 cabecillas y reclusos de alto perfil que se encontraban concentrados en el centro penitenciario La Paz de Itagüí fueron trasladados de manera intempestiva hacia diferentes cárceles de máxima seguridad del país.
La medida, ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) bajo instrucciones de la Presidencia de la República, no solo implica el traslado masivo de los reclusos, sino el cierre definitivo del polémico pabellón donde permanecían recluidos. Dicho espacio se encontraba en el centro de severos cuestionamientos debido a denuncias por el uso no autorizado de celulares, electrodomésticos y la realización de fiestas en su interior, como la documentada celebración con el cantante de vallenato Nelson Velásquez en abril pasado.
“Mano de hierro”: la postura oficial del Gobierno
El presidente Abelardo de la Espriella atribuyó oficialmente la orden a su administración, enmarcándola como una de las primeras acciones de su política de seguridad y un giro frente a la estrategia de acercamientos del gobierno anterior.
“117 reclusos ya no seguirán delinquiendo desde la cárcel de Itagüí. Los voy a mandar a cárceles de máxima seguridad. En la era del tigre habrá mano de hierro para todos los bandidos, que nadie dude”, afirmó el mandatario.
Según la Presidencia, el objetivo central es evitar que los jefes de las estructuras criminales continúen utilizando los centros penitenciarios para coordinar homicidios, extorsiones y tráfico de drogas en Medellín y los municipios del Valle de Aburrá.
Por su parte, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, celebró la determinación señalando que “se les acabó la fiesta a los criminales y yo solo espero que cada vez haya más controles contra el crimen”.
Un golpe a las cúpulas criminales de la región

Entre los internos trasladados destaca José Leonardo Muñoz Martínez, alias ‘Douglas’, histórico cabecilla de la banda ‘La Terraza’ y exintegrante de ‘La Oficina’, quien ejercía como uno de los voceros clave en la mesa de conversaciones de paz urbana desde diciembre de 2024.
La decisión de dispersar a estos capos rompe con la concentración de liderazgos en un solo espacio penitenciario, un factor que —según las autoridades— había incrementado su capacidad de articulación e influencia territorial.
Las versiones sobre el operativo

A pesar de la atribución del Gobierno entrante, el operativo ha generado diversas versiones respecto a su cronograma. Fuentes cercanas al penal señalaron que los movimientos de reclusos habrían iniciado desde la noche del jueves 6 de agosto, horas antes de la posesión presidencial. Asimismo, del entorno de los internos han surgido versiones que vinculan los movimientos con gestiones previas de la senadora Isabel Zuleta.
Más allá de las controversias políticas sobre el origen de la orden, el hecho verificable es la asunción de la responsabilidad política por parte del nuevo Gobierno y la ejecución técnica por parte del Inpec, marcando un cambio radical en las condiciones de reclusión para las cúpulas delictivas del occidente del país.





