Petro llega a Italia entre quejas de “squifos” y ausencia de alfombras rojas

El presidente, quien viaja a reunirse con el embajador Iván Velásquez —señalado de facilitar el crecimiento del Clan del Golfo—, lamentó que solo lo recibieran comandantes de la fuerza aérea y no el gobierno italiano. “Soy Garibaldino y no me importa el poder”, escribió en su particular crónica de viaje.
Por Juan Valencia/Redacción Política – El presidente Gustavo Petro aterrizó este martes en el aeropuerto Leonardo Da Vinci de Roma con un mensaje que mezcló quejas protocolares, referencias históricas y autoproclamaciones épicas. En un extenso texto publicado en redes sociales, el mandatario se lamentó de que ningún funcionario del gobierno italiano lo recibiera, atribuyendo el desaire a que Italia “se plegó a la extrema derecha”.
“Solo el comandante de la fuerza aérea italiana y la de Colombia” estuvieron presentes para darle la bienvenida, escribió Petro, quien aprovechó para aclarar que él no es un “squifos” —término italiano despectivo— y que sus ancestros vienen “de la República de Roma” y no del “gatopardo”.
Garibaldi, Verdi y el Palatino
El mandatario no perdió la oportunidad de compararse con Giuseppe Garibaldi, el héroe militar que unificó Italia en el siglo XIX. “Yo soy Garibaldino y no me importa el poder”, sentenció, antes de hacer una particular interpretación de la ópera Nabucco de Verdi, asegurando que no se refería a “lanzar misiles sobre Gaza” sino a que “el pueblo hebreo pudiera disfrutar con los pueblos que allí habitaban desde la torre de Babel en libertad”.
Petro también reveló que fue excluido del Monte Palatino —una de las siete colinas de Roma— como castigo por ser “el primer presidente del planeta en denunciar el genocidio en Gaza”. “Que creen eterno”, escribió, antes de recordar que él “estuvo preso y torturado” y que honró a los italianos que murieron “ya viejos y por el COVID” frente a él.
La reunión con Velásquez y el “peligro de ocultar la verdad”

Entre referencias al Caribe libre, Bolívar y la “gran Colombia”, Petro anunció que verá al Papa Francisco para “dialogar del peligro de ocultar la verdad”. La ironía no pasó desapercibida: el presidente llega a Italia para reunirse con el embajador Iván Velásquez, quien fue ministro de Defensa cuando se denunció que el Clan del Golfo creció sin oposición militar, y a quien la Procuraduría investiga por presuntas concesiones a grupos armados.
“Que triste no ver las banderas Garibaldinas”, concluyó Petro, antes de asegurar que verá al Papa y “sus banderas que hoy son las banderas de la humanidad”.
Mientras tanto, en Colombia, la oposición y sectores críticos se preguntan si la “verdad” que Petro irá a dialogar con el Papa tiene relación con los audios de Danilo Rueda prometiendo al Clan del Golfo frenar bombardeos, o con la solicitud de Otty Patiño de suspender operaciones contra la Segunda Marquetalia.
Pero eso, aparentemente, es otra historia.





