Audios revelan que gobierno Petro pactó con Clan del Golfo frenar bombardeos y depurar oficiales

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Una investigación de Noticias Caracol destapa grabaciones inéditas de septiembre de 2022 en las que el entonces comisionado de paz, Danilo Rueda, se comprometió con comandantes de la organización criminal a detener operaciones militares y realizar una “limpieza” en la inteligencia policial.

Bogotá, 24 de junio de 2026. Los audios acaban de salir a la luz y ya están generando un terremoto político. La Unidad Investigativa de Noticias Caracol reveló en exclusiva las grabaciones hasta hoy inéditas del inicio de las negociaciones entre el Gobierno de Gustavo Petro y el Clan del Golfo. Y lo que se escucha no tiene buena pinta para el oficialismo: el entonces alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, haciendo compromisos directos con la estructura criminal que contradicen todo lo que funcionarios del gabinete dijeron públicamente durante meses.

La reunión secreta en Urabá

Todo ocurrió el 2 de septiembre de 2022, apenas tres semanas después de que Gustavo Petro se posesionara como presidente. En un lugar remoto del Urabá antioqueño se sentaron a la misma mesa el recién nombrado comisionado de paz Danilo Rueda, Luis Armando Pérez —alias Jerónimo, comandante del Clan del Golfo—, dos abogados y dos asesores de la organización criminal.

En esa reunión, alias Jerónimo no anduvo con rodeos. Le recordó a Rueda el anuncio de cese al fuego unilateral publicado el 7 de agosto de 2022 y le exigió como contrapartida que sacara los grupos especiales de la Fuerza Pública infiltrados en las zonas de influencia del Clan. El comisionado accedió sin titubeos. Pero fue más allá: también se comprometió a cancelar cualquier bombardeo contra la organización.

Las promesas grabadas

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En los audios, Danilo Rueda le asegura al comandante ‘Jerónimo’ dos compromisos concretos:

“Uno, cese de bombardeos. Dos, decisión de limpieza en la inteligencia policial. Digamos, insisto, es que esto no es fácil porque es que la depuración es compleja, pero se está haciendo. Hay toda la voluntad y ya hay muestras públicas”, le dijo Rueda al comandante del Clan del Golfo.

Estas declaraciones contrastan con lo que afirmó públicamente el entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, quien sostuvo que los bombardeos solo se detendrían cuando existiera riesgo de afectar a menores de edad: “Los bombardeos no están prohibidos, está prohibido bombardear si hay menores presentes”. La grabación demuestra que el compromiso real con la organización criminal fue otro: nunca ser bombardeados. Punto.

La purga de oficiales

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Danilo Ruedo, excomisionado de Paz durante el gobierno Petro / Foto: Colprensa

Como prueba de buena fe, Rueda le aseguró a los representantes del Clan que el Gobierno ya había iniciado una depuración de decenas de oficiales de la Fuerza Pública. “Se está en una fase que ustedes han escuchado, visto los medios, de depuración, de depuración policial, militar, pero también de los organismos de inteligencia. ¿Por qué? Porque nosotros sabemos, tenemos certeza de que allí puede haber dificultades para adelantar un proceso que genere credibilidad”, afirmó el comisionado.

Efectivamente, dos semanas antes de la reunión, el 12 de agosto de 2022, las Fuerzas Militares y de Policía sufrieron el mayor remezón de su historia con la salida de más de 35 generales. Rueda reveló además que tres oficiales de inteligencia clave en la persecución al Clan del Golfo, quienes habían sido nombrados en cargos estratégicos como inteligencia, Dijín y antinarcóticos, fueron retirados de la Policía en menos de una semana.

Las promesas se cumplieron

Aquí viene lo más preocupante: la investigación demuestra que los compromisos adquiridos por Danilo Rueda se cumplieron durante su gestión como comisionado. Aunque el Gobierno acordó un breve cese al fuego entre enero y marzo de 2023, la realidad es que durante los dos primeros años de la administración Petro no hubo ningún bombardeo contra el Clan del Golfo.

¿Fue ingenuidad o complicidad? La pregunta sigue rondando en los pasillos del Capitolio. Lo que empezó como un gesto de paz terminó siendo, en la práctica, un cheque en blanco para los narcotraficantes.

El crecimiento desbordado del Clan del Golfo

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Iván Velásquez, exministro de Defensa gobierno Petro /Archivo El 7

Las cifras del propio Ministerio de Defensa y de organizaciones expertas en conflicto armado revelan las consecuencias de esta política. Entre 2022 y 2025, el Clan del Golfo se convirtió en la estructura criminal que más creció en Colombia: pasó de tener 4.061 integrantes en 2022 a 9.915 en 2025, y expandió su presencia de 145 a 338 municipios.

Mientras el Clan duplicaba su tamaño, municipios como Tumaco y Tibú vieron dispararse las tasas de homicidios en un 40%. Esta desbordada expansión vino acompañada de un incremento de la criminalidad en todo el país, afectando principalmente a la población civil que quedó atrapada en medio de un acuerdo que nunca se hizo público.

El origen del Clan del Golfo

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Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel /Archivo El 7

Estas revelaciones dejan ver la forma cómo se relacionó el Gobierno con el grupo ilegal armado más grande del país, ¿pero de dónde viene el Clan del Golfo y cuál es su poder militar?

El Clan del Golfo surgió de las cenizas del movimiento paramilitar colombiano y se convirtió en una fuerza criminal con alcance nacional. En la búsqueda de obtener un estatus político se han hecho llamar Autodefensas Gaitanistas de Colombia. En la génesis de esta organización aparece el exjefe paramilitar Vicente Castaño, quien se apartó del proceso de desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia y rearmó una estructura criminal.

En marzo de 2007, Castaño fue asesinado, y Daniel Rendón, alias Don Mario, otro paramilitar de vieja data, quedó al mando de esa estructura que se conoció como ‘Los Urabeños’. Asimismo, ‘Don Mario’ fue capturado en abril de 2009. A la cabeza de ese grupo criminal quedó Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, hasta que fue capturado y extraditado a Estados Unidos en mayo de 2022.

Tras la caída de Otoniel, asumió la jefatura de este grupo criminal Jobanis de Jesús Ávila, alias Chiquito Malo. Y fue en agosto de 2022, por medio de un comunicado, que el Clan del Golfo o las Autodefensas Gaitanistas de Colombia anunció un cese al fuego unilateral como gesto de buena voluntad para iniciar conversaciones de paz con el Gobierno de Gustavo Petro. Apenas tres semanas después, llegaría la reunión secreta en Urabá que hoy es materia de investigación.

Las reacciones políticas

La revelación de estos audios generó una fuerte reacción en la oposición. El senador Eduardo Pulgar declaró: “Esto confirma lo que veníamos denunciando: hubo un pacto secreto con el narcotráfico”. Desde el Centro Democrático, varios congresistas ya anunciaron que pedirán la creación de una comisión accidental para investigar estos hechos.

El Gobierno, por ahora, no ha emitido un pronunciamiento oficial. Fuentes cercanas al Palacio aseguran que se está evaluando si Danilo Rueda será llamado a declarar ante la Fiscalía.

Cambio de estrategia

Tras la salida de Danilo Rueda en noviembre de 2023, el Gobierno nombró como alto comisionado a Otty Patiño y a Álvaro Jiménez como asesor de la negociación. Su objetivo fue enderezar las negociaciones con el grupo armado. Según Gerson Arias, de la Fundación Ideas para la Paz, el cambio de equipo le dio un “dinamismo muy importante” a la mesa.

La nueva estrategia incluyó ‘garrote y zanahoria’. A finales de 2024 ocurrió el primer bombardeo contra el Clan del Golfo, y en 2025 se realizaron cinco más, marcando un giro definitivo en la política de seguridad del Gobierno Petro.

Lo que queda claro es que el daño ya está hecho. Y los audios, ahora, son la prueba de que el Gobierno sabía exactamente lo que estaba haciendo.


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