Lula estalla contra Flávio Bolsonaro y lo acusa de deberle su carrera al crimen organizado

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Redacción Internacional / A cuatro días de la primera vuelta electoral, Lula da Silva decidió sacar la artillería pesada contra su principal rival. El presidente brasileño aseguró este miércoles que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, “nunca ha trabajado en la vida” y que su carrera política nació con el respaldo del crimen organizado, en unas declaraciones que elevan aún más la temperatura de una campaña que ya se anuncia como un empate técnico.

“Que alguien me diga qué tiene esa persona para ofrecer. Nada, no tiene ningún contenido”, disparó Lula durante un encuentro con creadores de contenido, según recogió el portal G1, al cuestionar cómo Flávio, elegido concejal de Río de Janeiro a los 21 años, pudo llegar tan joven a la política sin un solo antecedente laboral que lo respaldara.

La acusación no es un golpe improvisado, sino un dardo directo a uno de los puntos más oscuros del pasado político de Flávio Bolsonaro, señalado desde hace años por sus presuntos vínculos con las milicias que operan en Río de Janeiro. Como concejal, llegó a contratar en su equipo a familiares de Adriano da Nóbrega, identificado como jefe criminal de una de esas organizaciones armadas ilegales, y también entregó condecoraciones a policías bajo sospecha de estar infiltrados en esas mismas redes. El expediente se agravó hace apenas unos días, cuando se reveló que en 2023 Flávio asignó fondos por 34.000 euros a un proyecto solicitado por Robson Calixto, alias “Peixe”, un hombre que este año fue condenado a nueve años de prisión por su participación en el asesinato de la concejala Marielle Franco, uno de los crímenes políticos más resonantes de la historia reciente brasileña.

Mientras lanzaba esos dardos, Lula confirmó que no pondrá la cara en el terreno donde Flávio sí estará dispuesto a defenderse: el debate televisado que Globo emitirá este jueves, con la presencia además de Ronaldo Caiado, Augusto Cury y Romeu Zema. La ausencia del mandatario deja a su rival un espacio libre para capitalizar ante las cámaras, justo en la recta final antes de una primera vuelta que las encuestas pintan apretadísima: Lula figura con el 39 % de intención de voto frente al 34 % de Flávio, una diferencia que los analistas ya proyectan como un empate técnico de cara al balotaje del 25 de octubre.


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