Brasil vota la segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro con las encuestas en empate técnico

Por Redacción Internacional /Este domingo 25 de octubre 158,7 millones de brasileños están habilitados para votar en el balotaje entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del PT, y el senador Flávio Bolsonaro, del PL. En la primera vuelta Flávio quedó primero con 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% de Lula. Lula tiene 80 años y busca un nuevo mandato. Flávio tiene 45 y es hijo de Jair Bolsonaro, hoy preso con una condena de 27 años por intento de golpe de Estado.
Lo que dicen las encuestas

Los sondeos muestran un empate técnico. Datafolha le atribuye 47% a Flávio y 46% a Lula, mientras Quaest lo ubica en 45% contra 44% de Lula. La medición de BTG/Nexus da 46,5% a Flávio y 45,9% a Lula, que en votos válidos se traduce en 50,3% contra 49,7%. Otra encuesta, hecha el 13 y 14 de octubre, antes del debate, dio ventaja a Lula en votos válidos por 1,8 puntos, dentro de un margen de error de 2,15.
La tendencia favorece a Lula. Hace dos semanas Datafolha, AtlasIntel y PoderData sacaban a Flávio entre cuatro y seis puntos de ventaja, con resultados de 52% a 48% y de 53% a 47%. Pero hay una advertencia que los analistas repiten. En la primera vuelta las encuestas subestimaron al bolsonarismo. La última medición de Nexus antes del 4 de octubre le daba a Flávio 10 puntos menos de los que obtuvo en las urnas.
Lula, lo que lo impulsa y lo que lo frena

Su mejor activo está en las mujeres. Las encuestas muestran que el voto femenino acompaña a Lula, mientras el masculino se inclina por Flávio. El presidente también llegó a la recta final con una batería de medidas. Anunció condonación de deudas para microempresarios, becas universitarias y la eliminación de impuestos a los combustibles. Según Infobae, esa combinación de beneficios sociales y de agenda de seguridad lo ayudó a reducir la ventaja de Flávio.
Pero su aprobación es pareja. Quaest mide 47% de desaprobación frente a 46% de aprobación. Datafolha, a principios de octubre, mostraba 40% que califica el gobierno de malo o pésimo contra 35% que lo ve bueno o excelente. A eso se suma la apertura de tres investigaciones de la Policía Federal por sospechas que involucran a su hijo, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha. Y se negó a participar en el debate de la primera vuelta.
Flávio Bolsonaro, lo que lo impulsa y lo que lo frena

Llega como ganador de la primera vuelta y con una base movilizada. Horas antes del debate, decenas de miles de simpatizantes llenaron la avenida Paulista de São Paulo. Su discurso insiste en endurecer la seguridad. Promete mano dura en ese frente. Los especialistas consultados por BBC News Brasil dijeron que tuvo mejor desempeño en el debate, aunque otro analista consideró que Lula se comportó mejor.
Su punto débil está en las investigaciones. La policía lo investiga por presunta corrupción y lavado de dinero en relación con el financiamiento de la película Dark Horse, sobre su padre, y por sus contactos con el banquero Daniel Vorcaro, del colapsado Banco Master. Flávio niega irregularidades y dice que buscaba inversión privada para el filme. En el debate, Lula lo acusó de vínculos con milicias y de subordinar a su familia a los intereses de Estados Unidos, y Flávio esquivó las preguntas sobre el tema.
Lo que puede decidir el domingo
El primer factor es la abstención. Más del 20% de los electores no votó en la primera vuelta, y ambos campos buscan a esos 33 millones de personas. El segundo es el estado de ánimo del electorado. Un titular de Quaest apunta que por primera vez desde agosto el miedo a una vuelta de los Bolsonaro supera al miedo a la reelección de Lula. Con una diferencia que cabe dentro del margen de error, cualquier punto puede inclinar la balanza.





