De la Espriella le pide a Trump una tregua arancelaria para reconstruir Colombia: “Estamos administrando la olla raspada”
El presidente De la Espriella pidió a Trump la suspensión temporal de los aranceles del 12,5% para facilitar la reconstrucción tras el terremoto que deja casi 300 muertos en Colombia.

En una llamada de diez minutos, el presidente colombiano solicitó al mandatario estadounidense la suspensión temporal de los aranceles del 12,5% que pesan sobre los productos nacionales. La reconstrucción tras el terremoto de 7,4 se enfrenta a una economía que el Gobierno califica de “apocalíptica”.
Por Juan Valencia_Redacción Política
El presidente Abelardo De la Espriella recurrió este sábado a su aliado más importante en Washington para pedir un respiro económico en medio de la peor tragedia natural que ha vivido Colombia en décadas. En una conversación telefónica de diez minutos con Donald Trump, el mandatario colombiano solicitó la suspensión temporal de los aranceles que Estados Unidos impuso al país en julio pasado, como un alivio urgente para los empresarios nacionales que enfrentan la reconstrucción tras el terremoto de 7,4 que sacudió el noroeste del país.
El diálogo, calificado por el propio Gobierno como “amigable y cordial”, se produjo en un momento crítico: Colombia suma casi 300 muertos por el sismo, miles de familias damnificadas y una infraestructura devastada que requerirá miles de millones de pesos para su recuperación.
El argumento: una economía “apocalíptica” heredada

Durante la llamada, De la Espriella fue directo con Trump sobre la gravedad de la situación. Le explicó que Colombia enfrenta un “enorme desafío” de reconstrucción, pero que este se suma a una situación económica previa que calificó de “difícil y apocalíptica”, de la cual responsabilizó directamente a su predecesor, Gustavo Petro.
El presidente colombiano le pidió a Trump considerar “la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos, con el fin de aliviar a los empresarios, que están enfrentando momentos muy difíciles por los efectos del terremoto”.
La solicitud no es menor. En julio pasado, la administración Trump anunció un nuevo paquete arancelario contra decenas de países, incluyendo a Colombia, bajo el argumento de que las autoridades nacionales habían sido pasivas frente al trabajo forzado y la explotación laboral. El gravamen fijado fue del 12,5% para todos los productos colombianos que ingresen al mercado estadounidense, un golpe directo para sectores como el cafetero, el bananero, el floricultor y el textil.
El decreto que quedó en pausa por el terremoto
Antes de que el sismo de 7,4 sacudiera al país el lunes pasado, el Gobierno de De la Espriella ya trabajaba en una respuesta diplomática a los aranceles. El equipo económico preparaba un decreto contra la explotación laboral y el esclavismo que buscaba demostrar a Washington que Colombia estaba tomando medidas concretas frente a las denuncias, con la esperanza de que Trump revirtiera su decisión.
El terremoto, sin embargo, cambió todas las prioridades. El decreto quedó en pausa y la estrategia diplomática se transformó: en lugar de negociar desde la posición de cumplimiento, el Gobierno ahora pide clemencia desde la emergencia humanitaria.
Agradecimiento y condolencias desde Washington
De la Espriella aprovechó la llamada para agradecer a Trump la ayuda económica y el apoyo de los equipos de rescate estadounidenses que ya trabajan en las zonas más afectadas del Chocó y el Eje Cafetero.
Según el comunicado oficial, “el presidente Trump también manifestó sus condolencias por las víctimas del terremoto y su solidaridad con las familias colombianas afectadas”.
“Hoy, más que nunca, la alianza entre Colombia y Estados Unidos es un imperativo para la reconstrucción de nuestra amada nación”, concluyó De la Espriella, reforzando el mensaje de que Washington es el socio estratégico fundamental en este momento de crisis.
Netanyahu también en la línea
La estrategia diplomática de De la Espriella no se limitó a Washington. Esta misma tarde, el presidente colombiano conversó sobre la situación actual con Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel y otro de los grandes aliados internacionales de su gobierno.
Israel ha sido uno de los primeros países en enviar equipos especializados en búsqueda y rescate urbano (USAR) a Colombia, y se espera que en los próximos días se concrete el envío de tecnología de punta para la evaluación estructural de edificios y puentes afectados por el sismo.
Lo que está en juego

La suspensión temporal de los aranceles del 12,5% representaría un alivio inmediato para los exportadores colombianos, que en medio de la emergencia deben enfrentar no solo la destrucción de infraestructura, sino también la pérdida de competitividad en el mercado más importante del mundo.
Para Trump, la decisión también tiene cálculos políticos: Colombia es un aliado clave en la región y De la Espriella ha sido uno de los pocos presidentes latinoamericanos en respaldar públicamente las políticas de Washington frente a la crisis en Venezuela y la lucha contra el narcotráfico.
La respuesta de la Casa Blanca en los próximos días será determinante para saber si la “amistad” entre ambos mandatarios se traduce en alivio económico real o si los aranceles seguirán pesando sobre una Colombia que intenta levantarse de los escombros.





