Capturan a ‘Mi Pez’, presunto autor intelectual de las 21 muertes en la Panamericana, ¿terminó el caos que niega Petro?

n una operación conjunta entre el Ejército y la Policía, fue capturado Brayan Stiven Torres, alias 'Mi Pez', señalado como uno de los cabecillas del Frente 42 de las disidencias de las FARC y presunto responsable intelectual del atentado registrado en la vía Panamericana, en Cajibío (Cauca), que dejó 21 personas muertas y 38 heridas.

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Mientras Petro insiste en que ‘no hay caos de seguridad’, la captura del presunto autor intelectual del ataque en Cajibío expone la capacidad operativa de las disidencias que el gobierno dice tener bajo control.

BOGOTÁ, 28 abril de 2026.— En una operación conjunta entre el Ejército y la Policía, fue capturado Brayan Stiven Torres, alias ‘Mi Pez’, señalado como uno de los cabecillas del Frente 42 de las disidencias de las FARC y presunto responsable intelectual del atentado registrado en la vía Panamericana, en Cajibío (Cauca), que dejó 21 personas muertas y 38 heridas.

La captura, confirmada por fuentes de inteligencia militar, representa un golpe estratégico a la estructura armada que, en pleno “fin de semana de terror”, ejecutó uno de los ataques más letales contra civiles en lo que va del año. Según los organismos de seguridad, ‘Mi Pez’ no solo coordinó el operativo en la Panamericana, sino que también está vinculado a redes de extorsión, secuestro y reclutamiento de menores en el suroccidente colombiano.

La paradoja de la seguridad: entre el discurso y la realidad

La noticia llega en un momento político delicado. Apenas hace 24 horas, el presidente Gustavo Petro aseguró en Consejo de Ministros que “no hay un caos de la seguridad como se anuncia”, y que los homicidios en Colombia están en su nivel más bajo desde 1993. Petro atribuyó la violencia reciente a “ajustes de cuentas” entre grupos criminales, no a un colapso del orden público.

Sin embargo, la captura de ‘Mi Pez’ plantea una pregunta incómoda: si el gobierno tiene el control, ¿cómo es posible que una estructura disidente haya planificado y ejecutado un atentado de esta magnitud contra civiles en una vía nacional?

El perfil de ‘Mi Pez’: de la sombra al foco

Alias ‘Mi Pez’ no era un nombre desconocido para la inteligencia estatal. Desde hace meses figuraba en los radares como articulador logístico del Frente 42, una facción que ha mantenido presencia en corredores estratégicos del Cauca y el Valle del Cauca, zonas claves para el narcotráfico y la minería ilegal.

Su captura, según fuentes extraoficiales, se produjo tras un operativo de seguimiento que combinó información humana, interceptación de comunicaciones y trabajo de campo. No se reportaron enfrentamientos. El objetivo fue detenido en una zona rural y trasladado a una instalación militar para su judicialización.

El contexto que no se puede ignorar

Este hecho se enmarca en una escalada de violencia que ha puesto en jaque la narrativa oficial sobre seguridad:

  • Atentado en la Panamericana: 20 muertos, 38 heridos, vehículos calcinados.
  • Denuncia de Paloma Valencia: $2.000 millones ofrecidos por disidencias para atentar contra su vida.
  • Escándalo de corrupción: Angie Rodríguez entrega pruebas de presuntas redes de persecución política en la Casa de Nariño.

Mientras el país procesa estos hechos, la pregunta que resuena es: ¿puede un gobierno combatir el terrorismo externo si no logra controlar las grietas internas?

Lo que viene

La judicialización de ‘Mi Pez’ será clave para desentrañar la cadena de mando detrás del atentado de Cajibío. Pero más allá del proceso penal, este caso pone a prueba la capacidad del Estado para responder con contundencia a grupos que, pese a los acuerdos de paz de 2016, siguen operando con impunidad en territorios estratégicos.

Mientras tanto, la campaña electoral avanza bajo la sombra de la violencia. Y la seguridad, una vez más, se convierte en el tema que nadie puede eludir.

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