Banrep sorprende y sube su tasa de interés a 12,25% en medio del repunte inflacionario

Por Indira Escobar – Redacción El 7 / El Banco de la República le dio un golpe de timón a las expectativas del mercado. La Junta Directiva decidió este miércoles subir en 25 puntos básicos la tasa de interés de política monetaria, que pasó de 12 % a 12,25 %, en una decisión que la mayoría de analistas no veía venir: la Encuesta ANIF de septiembre, aplicada a 22 entidades, mostraba que el 72,7 % esperaba que la Junta dejara la tasa sin cambios, y firmas como Bancolombia también apostaban por mantenerla en 12 % tras la votación dividida de julio.
La decisión no fue unánime. Cuatro codirectores respaldaron el alza de 25 puntos, dos consideraron que la tasa debía quedarse en 12 % y un séptimo miembro se inclinó por un incremento aún mayor, de 50 puntos básicos, lo que deja ver una Junta cada vez más dividida frente al rumbo que debe tomar la política monetaria. Detrás de ese ajuste está el repunte de la inflación anual, que en agosto llegó a 6,24 %, muy por encima de la meta del Emisor, con expectativas para el cierre de 2026 que ya rondan entre el 6,77 % y el 6,9 % según distintos consensos del mercado. Ese deterioro en las proyecciones de precios terminó pesando más que el argumento de quienes pedían una pausa para no golpear una economía que, según el propio Ministerio de Hacienda, ya arrastra un costo financiero elevado para la producción.
¿Qué significa esto en la práctica?
Que el dinero se vuelve más caro justo quinto trimestre consecutivo en que Colombia intenta reactivar el crédito. Con la tasa de intervención en su nivel más alto desde octubre de 2024, los bancos tendrán que ajustar al alza el costo de sus créditos de consumo, hipotecarios y comerciales, lo que le pega directo al bolsillo de los hogares que piensan en un crédito de vivienda o una tarjeta de crédito, y a las empresas que financian capital de trabajo o inversión. En el otro lado de la balanza, los ahorradores y quienes tienen CDT saldrán beneficiados, porque las entidades financieras normalmente trasladan ese incremento a mejores rendimientos en productos de ahorro.
La lectura de fondo es que el Banco de la República está dispuesto a sacrificar algo de crecimiento económico con tal de frenar una inflación que se le está saliendo de las manos, una señal de que, pese a la presión del Gobierno por tasas más bajas que dinamicen la economía, la prioridad del Emisor sigue siendo domar los precios antes que estimular el consumo.





