Petro admite fracaso de la paz total y afirma que “no es un fracaso personal sino nacional”
Desde Barcelona, el presidente Gustavo Petro calificó el balance de su política de paz como un "fracaso nacional", defendió su gestión con cifras de homicidios y lanzó dardos contra el consumo de cocaína en Europa y los nombramientos de su propio gabinete.

Desde Barcelona, el presidente Gustavo Petro calificó el balance de su política de paz como un “fracaso nacional”, defendió su gestión con cifras de homicidios y lanzó dardos contra el consumo de cocaína en Europa y los nombramientos de su propio gabinete. El mandatario, cuyo periodo termina el 7 de agosto, advirtió sobre el riesgo de un regreso al pasado según el resultado electoral.
Barcelona | 17 de abril de 2026
El presidente Gustavo Petro reconoció este viernes que el resultado de su apuesta por la paz total es un fracaso, aunque matizó que se trata de un “fracaso nacional” y no personal. En su intervención en el espacio ‘Los Desayunos’ de RTVE y EFE en Barcelona, el mandatario combinó la defensa de sus cifras de seguridad con un reparto de responsabilidades que incluyó a Europa, al consumo de cocaína y a funcionarios de su propio gobierno que, según dijo, “no servían”.
“La ‘Paz Total’ no es un fracaso personal, es nacional”
Petro respondió a los cuestionamientos sobre los escasos avances en las negociaciones con grupos armados afirmando que la responsabilidad trasciende su figura. «No es un fracaso personal, es nacional», dijo el presidente, quien asumió el poder en 2022 con la promesa de pacificar el país mediante diálogos simultáneos.
Para sostener su defensa, el mandatario aseguró que la violencia en Colombia ya no es un fenómeno generalizado, sino que se concentra en zonas específicas, y destacó que el país registra la tasa de homicidios más baja desde 1993. Según Petro, este descenso «se debe al proceso de paz con las FARC» firmado en 2016, y comparó la cifra actual con la suma de homicidios y suicidios en España, donde afirmó que «la gente se mata a sí misma porque está aburrida».
Vale recordar que el candidato del oficialismo, el senador Iván Cepeda, quien lidera las encuestas, fue quien trabajó con Petro la llamada política de ‘Paz Total’ que consistía establecer mesas de diálogos con criminales y disidentes de las FARC para pacificar a Colombia. El resultado ha sido un desastre, las bandas se hicieron las fuertes, el crimen ha crecido y ahora se menciona que estas estarían forzando apoyo a Cepeda para mantener otros 4 años de complicidad.
Aquí vea la entrevista completa:
Europa y la cocaína: la culpa externa
En un giro hacia factores internacionales, Petro culpó a Europa de la persistencia del conflicto armado en Colombia, vinculando la violencia directamente con el narcotráfico. «Cuando no nos matemos entre nosotros, que entre otras es que los europeos no consuman más cocaína o legalicen la cocaína, nosotros ya entramos a paz porque es la codicia lo que está haciendo matar a los colombianos», afirmó.
El presidente planteó que la demanda externa de drogas ilícitas alimenta la economía de guerra y que la solución pasa por un cambio en las políticas de consumo o la regulación del mercado, una postura que ha mantenido a lo largo de su mandato en foros internacionales.
“Nombré gente que no servía”: Petro
Petro también admitió errores en la conformación de su equipo de gobierno, señalando que su intento de ampliar la base política resultó contraproducente. «Por mi amplitud ideológica, de pensar que se podían hacer gobiernos democráticos cometí una tontería que le está costando muchísimo a Colombia: metí a una gente que se decía que era de centro y está a la derecha de Uribe y lo primero que hicieron fue traicionarme», confesó.
El mandatario calificó estos nombramientos como uno de los mayores errores de su administración, que concluye el próximo 7 de agosto de 2026, cuando tome posesión el presidente electo en los comicios de este año.
El futuro: ostracismo o continuidad
Sobre su destino político, Petro aseguró que desconoce qué hará después de dejar la Casa de Nariño y que su futuro dependerá del resultado electoral. «Si ese voto nos regresa al pasado y a la muerte, yo ya no podría subsistir», advirtió, planteando un escenario de polarización donde la alternancia equivaldría a un retroceso letal. «El pueblo decide si me manda al ostracismo (…) o insiste en el camino, lo profundiza y construye una democracia multicolor», concluyó.





