Willie Colón, el trompón que le dio alma a la salsa se silenció para siempre

La salsa amaneció de luto. Willie Colón, trombonista, compositor y productor clave en la historia del género, murió a los 75 años en Nueva York, según confirmó su familia en un comunicado.

Comparte este artículo

Nueva York amaneció en silencio este 21 de febrero de 2026. Willie Colón, el “Malo” del Bronx, el arquitecto de la salsa urbana, partió a los 75 años tras complicaciones respiratorias. Se fue como vivió: sin pedir permiso, dejando huella.

Nacido el 28 de abril de 1950 en el Bronx, de padres puertorriqueños, Willie aprendió a tocar la trompeta siendo apenas un adolescente. A los 17 años ya grababa su primer álbum, El Malo (1967), que revolucionó la salsa al mezclar sonidos caribeños con jazz, rock y ritmos urbanos. No era solo música: era la voz del barrio, del migrante, del que lucha por salir adelante.

Willie Colon Hector Lavoe
Entre 1966 y 1973, la dupla Colón- Lavoe encadenó discos que hoy son piezas de culto: The Hustler, Guisando, Cosa Nuestra, La Gran Fuga, Asalto Navideño, El Juicio y Lo Mato. Canciones como «Che Che Colé», «La Murga», «Juanito Alimaña», «Calle Luna, calle Sol», «El Día de Mi Suerte» y «Todo Tiene Su Final» cruzaron fronteras y consolidaron el sonido de la salsa neoyorquina en América Latina, el Caribe y Europa. Foto: Archivo

Junto a Héctor Lavoe formó una de las duplas más legendarias de la historia latina. Juntos crearon himnos que atraviesan generaciones: Calle Luna, Calle Sol, Aguanile, Juanito Alimaña, Che Che Colé. Cuando Lavoe faltó, Willie no se detuvo: trabajó con Celia Cruz en Celia & Willie, y con Rubén Blades en Siembra (1978), el álbum de salsa más vendido de todos los tiempos, que incluyó Pedro Navaja y Plástico, dos crónicas sociales que trascendieron el baile.

willi colon blades 0
La relación entre Willie Colón y Rubén Blades pasó del éxito musical conjunto (álbumes como Siembra) a una profunda amargura personal y legal tras un desacuerdo financiero por una gira en 2003, resultando en demandas y años de distanciamiento. Foto Archivo

Su lista de himnos es corta pero eterna: El Malo, Vigilante, Panameño, La murga, Todo tiene su final, Idilio, Periódico de ayer, Tu cárcel, Lo que pasó, pasó. Cada tema, una historia. Cada nota, un latido.

Pero Willie no se quedó en la música. Fue concejal de Nueva York, activista por los derechos latinos, productor de cine y embajador cultural. Usó su plataforma para denunciar injusticias, tender puentes entre culturas y defender a su gente. Más que músico, fue cronista de su tiempo.

Hoy, mientras la salsa llora, también celebra. Porque Willie no se fue del todo: cada vez que suena un metal en una esquina de Medellín, Cali o Barranquilla, cada vez que alguien canta El Gran Varón con el corazón apretado, ahí está él.

Que suenen los metales. El león de la salsa ya no ruge, pero su eco sigue marcando el compás.

5 DATOS QUE NO SABÍAS DE WILLIE COLÓN

  1. Autodidacta total: Nunca estudió música formalmente; aprendió a tocar la trompeta de oído y práctica.
  2. El “Malo” era bueno: Su apodo venía de su imagen ruda, pero era conocido por su generosidad con músicos jóvenes.
  3. Cineasta: Produjo y actuó en películas como The Last Fight (1983) y documentales sobre cultura latina.
  4. Político de verdad: Fue concejal de Nueva York (1998-2001) y asesor presidencial en temas latinos.
  5. Premios sin fin: Ganó 2 Grammys, 5 Latin Grammys y fue declarado Tesoro Viviente por el Congreso de EE.UU.
Comparte este artículo