UE multa a Google con 890 millones de euros por prácticas monopólicas

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La Comisión Europea sanciona al gigante tecnológico por favorecer sus propios servicios en las búsquedas y limitar a los desarrolladores de apps, en una decisión que llega en el momento más tenso de las relaciones entre la UE y Estados Unidos.

Redacción Tecnología/ La Comisión Europea anunció este jueves una multa histórica de 890 millones de euros contra Google por violar la Ley de Mercados Digitales (DMA), la normativa estrella del bloque para controlar a las grandes tecnológicas. La sanción, que combina dos expedientes distintos, llega en un momento delicado para las relaciones transatlánticas, justo cuando la Administración Trump evalúa imponer nuevos aranceles comerciales al expirar los acuerdos vigentes esta semana.

La multa se desglosa en 460 millones de euros por favorecer sistemáticamente sus propios servicios como Google Shopping, Google Hotels y Google Flights en los resultados de búsqueda, relegando a la competencia a un segundo plano. Los otros 430 millones corresponden a las denuncias de desarrolladores de aplicaciones que acusan a Google de impedirles informar a los usuarios sobre alternativas más económicas fuera de su tienda o sobre sistemas de pago diferentes.

Una orden que va más allá del dinero

Más allá de la cuantía económica, lo que realmente preocupa a Google es la orden de la Comisión para que ponga fin inmediato a estas prácticas discriminatorias. La compañía tiene un plazo de 60 días para cumplir o se enfrentará a multas coercitivas de hasta el 5% de su facturación mundial diaria, una cifra que podría superar con creces la sanción inicial.

“Esto no es competencia leal, es un deterioro de los productos impulsado por un pequeño grupo de denunciantes”, declaró Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de Google, quien argumentó que modificar sus algoritmos y normas perjudicaría al ecosistema digital europeo. Sin embargo, la compañía ya ha comenzado a probar cambios en su buscador y en su tienda de aplicaciones, aunque no ha confirmado si recurrirá la decisión.

El fantasma de la guerra comercial

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Foto: Prensa Casa Blanca

Lo que sobre el papel es una decisión técnica basada en la DMA, corre el riesgo de convertirse en un nuevo campo de batalla entre Bruselas y Washington. La Administración Trump ha calificado en repetidas ocasiones las normas digitales de la UE como un “irritante” comercial y ha llegado a equiparar este tipo de multas con aranceles encubiertos contra empresas estadounidenses.

La tensión llega en el momento justo: el régimen de aranceles que Trump se vio obligado a adoptar tras el fallo del Tribunal Supremo en 2025 expira esta semana, y la Casa Blanca ya sopesa imponer nuevos gravámenes centrados en el trabajo forzoso y el exceso de capacidad. Cualquier movimiento en ese sentido podría desatar una espiral de represalias que afectaría no solo a Google, sino a todo el comercio transatlántico.

Precedentes y presiones políticas

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Este no es el primer roce entre las dos orillas del Atlántico por el control de las tecnológicas. El pasado septiembre, una multa contra Google por publicidad digital quedó en suspenso tras intensas presiones internas en la Comisión y del propio Gobierno estadounidense. El comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, se erigió entonces como el principal opositor a imponer sanciones delicadas antes de cerrar un acuerdo con Washington.

Aquel episodio demostró hasta qué punto las investigaciones de la UE son vulnerables a las presiones políticas externas. Ahora, con esta nueva multa de 890 millones, Bruselas envía un mensaje claro: la DMA no es negociable, incluso si eso significa enfadar a la Casa Blanca en medio de una delicada negociación comercial.

La Comisión afirma que seguirá vigilando de cerca la aplicación de los cambios que Google implemente y considera que algunos de los ajustes ya anunciados suponen un “avance significativo” hacia el cumplimiento. Pero la pregunta que flota en los pasillos de Bruselas y Washington es si esta sanción se convertirá en la chispa que encienda una nueva guerra comercial entre los dos aliados históricos.

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