Medicina Legal confirma la identificación de las 69 víctimas del accidente del Hércules C-130 en Putumayo
Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia confirmó este lunes la identificación completa de los 69 cuerpos recuperados tras el accidente aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo.

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia confirmó este lunes la identificación completa de los 69 cuerpos recuperados tras el accidente aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo. La tragedia, protagonizada por un avión militar Hércules C-130 que transportaba personal de las Fuerzas Militares y de seguridad, se ha convertido en uno de los siniestros más lamentables en la historia de la aviación castrense del país.
Con este hito forense, las autoridades dieron un paso fundamental para que los familiares de las víctimas puedan recibir los restos mortales y realizar las honras fúnebres en sus lugares de origen, en medio de un duelo nacional que ha convocado a instituciones y ciudadanos a expresar su solidaridad.

El proceso forense con las víctimas del Hércules
Según informó Medicina Legal en un comunicado oficial, el proceso de identificación se llevó a cabo mediante “análisis técnicos especializados y cotejo de muestras genéticas con familiares directos de las víctimas”, garantizando en todo momento el rigor científico, la cadena de custodia y el respeto por la dignidad humana.
La complejidad del operativo respondió a las condiciones del siniestro: el impacto de la aeronave, el incendio posterior y la explosión de municiones que transportaba dificultaron la recuperación e identificación inicial de los cuerpos. Para enfrentar este desafío, la entidad movilizó equipos multidisciplinarios de patólogos, genetistas forenses, antropólogos y odontólogos, quienes trabajaron de manera ininterrumpida durante siete días.
“Cada identificación representa no solo un avance técnico, sino un acto de justicia y acompañamiento hacia las familias que esperan respuestas”, señaló una fuente consultada del instituto forense, quien pidió reserva por protocolo institucional.
Contexto del siniestro de Hércules C-130
El accidente se registró la mañana del 23 de marzo, minutos después de que el Hércules C-130 despegara de la pista de Puerto Leguízamo, municipio ubicado en el corazón de la región amazónica colombiana. La aeronave, perteneciente a la Fuerza Aérea Colombiana, realizaba un vuelo logístico con destino a una base militar, transportando efectivos en servicio activo, personal de apoyo y, según versiones preliminares, algunos civiles vinculados a labores institucionales.
Testigos presenciales reportaron que la aeronave presentó inestabilidad inmediata tras el despegue, perdiendo altura de manera abrupta antes de impactar contra una zona boscosa cercana a la pista. El choque generó una explosión de gran magnitud, seguida de un incendio que consumió gran parte de la estructura del avión y activó la detonación de material bélico que era transportado en la bodega.
Equipos de rescate de la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y unidades especiales de las Fuerzas Militares fueron desplegados de inmediato para controlar el fuego, recuperar cuerpos y asegurar la zona, dada la presencia de municiones sin detonar.
Petro y la “chatarra”
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Defensa y la Presidencia de la República, activó protocolos de atención a víctimas y acompañamiento psicosocial para los familiares. En un pronunciamiento oficial, el Ejecutivo expresó sus condolencias y aseguró que “no se escatimarán recursos ni esfuerzos para esclarecer las causas de este lamentable suceso”. Para el presidente Gustavo Petro todo es culpa de haber aceptado “una chatarra” en donación por parte del gobierno de EE.UU, versión que repite una y otra vez a pesar de lo que dicen desde la Fuerza Aérea Colombiana.
Paralelamente, la Fiscalía General de la Nación, en coordinación con la Jurisdicción Penal Militar, abrió una investigación preliminar para determinar si factores humanos, técnicos, meteorológicos o de otro tipo incidieron en el accidente. Hasta el momento, no se ha descartado ninguna hipótesis, aunque las autoridades han hecho un llamado a la prudencia para evitar especulaciones que puedan entorpecer el proceso judicial.





