Artemis II cruza el lado de la Luna que nadie ha visto

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La tripulación de la nave Orión se convirtió este lunes en la primera en alejarse tanto de la Tierra en más de 54 años. El hito marca un paso clave hacia el retorno humano a la superficie lunar.

Por: Redacción Internacional El7.NEWS
Houston / Cabo Cañaveral | 6 de abril de 2026 | Actualizado: 22:15 GMT

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA hicieron historia este lunes al convertirse en los primeros seres humanos en orbitar la cara oculta de la Luna y alcanzar la mayor distancia jamás recorrida desde la Tierra, con 406.773 kilómetros. El hito, confirmado por la agencia espacial estadounidense, marca un momento decisivo en el programa de exploración lunar y reafirma el liderazgo de Estados Unidos en la nueva carrera espacial del siglo XXI.

La nave Orión, tripulada por el comandante Reid Wiseman y los astronautas Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, completó con éxito la maniobra de sobrevuelo lunar a las 07:30 horas GMT, según datos de telemetría verificados por la Agencia Espacial Europea. Durante aproximadamente 90 minutos, la tripulación perdió contacto directo con las estaciones terrestres, un fenómeno esperado debido a la interferencia del cuerpo lunar en las señales de radio.

Un momento para la humanidad

En una transmisión diferida una vez restablecido el contacto, el comandante Wiseman compartió las primeras impresiones desde la órbita lunar. “Ver la Tierra suspendida en la negrura del espacio, con la Luna detrás de nosotros, es un recordatorio de lo frágil y único que es nuestro hogar. Este no es solo un logro de la NASA, es un momento para la humanidad”, afirmó el astronauta.

La agencia espacial destacó que la tripulación se encuentra en excelente estado de salud y ánimo, tras completar con éxito las pruebas de sistemas de soporte vital, navegación y comunicación en condiciones de espacio profundo. Christina Koch, quien será la primera mujer en viajar tan lejos de la Tierra, tomó imágenes históricas del planeta azul desde la perspectiva lunar, que serán publicadas en las próximas horas.

Por qué importa este viaja a la Luna

Orbitar la cara oculta de la Luna no es solo un récord simbólico. Representa la validación técnica de capacidades críticas para futuras misiones. La Orión demostró capacidad para operar sin dependencia total de señales terrestres, se probaron protocolos para mantener contacto más allá de la órbita baja terrestre, la tripulación confirmó tolerancia a la radiación y condiciones de aislamiento prolongado, y la maniobra de sobrevuelo requirió cálculos milimétricos para evitar colisiones o desviaciones.

“Lo que hoy parece un vuelo de prueba, mañana será la ruta habitual hacia bases lunares y, eventualmente, hacia Marte”, señaló un experto en exploración espacial consultado por 7.NEWS, quien pidió anonimato por protocolo institucional.

De Apolo a Artemis

El récord anterior de distancia desde la Tierra lo ostentaba la tripulación del Apolo 13 en abril de 1970, cuando alcanzaron los 400.171 kilómetros durante una misión de emergencia. Artemis II no solo superó esa marca, lo hizo con tecnología del siglo XXI, diseñada para misiones sostenibles y no solo para “banderas y huellas”.

El programa Artemis, lanzado en 2017, tiene como objetivo establecer una presencia humana permanente en la Luna para finales de esta década. Artemis III, prevista para 2027-2028, buscará el alunizaje de una tripulación que incluirá, por primera vez, a una mujer y a un astronauta no blanco.

Lo que sigue con el regreso a la Tierra

Con el hito lunar cumplido, la Orión inició su trayectoria de retorno hacia la Tierra. Los próximos días incluirán pruebas de reentrada simulada para evaluar el escudo térmico a velocidades de más de 39.000 km/h, maniobras de corrección orbital con ajustes menores para garantizar precisión en el punto de amerizaje, y recolección de datos científicos mientras la tripulación continúa operando instrumentos para estudiar radiación, microgravedad y comportamiento de materiales en espacio profundo.

El amerizaje está programado para el 10 de abril en el Océano Pacífico, frente a las costas de Baja California, México. Equipos de recuperación de la Marina de Estados Unidos ya se encuentran desplegados en la zona.

Repercusiones globales

El éxito de Artemis II tiene implicaciones que trascienden lo técnico. En geopolítica espacial, Estados Unidos reafirma su liderazgo frente a programas como el chino Chang’e y el ruso Luna. En cooperación internacional, la participación de Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense y el despliegue de microsatélites de Argentina, Corea del Sur, Alemania y Arabia Saudita refuerzan el carácter multilateral del programa. En innovación tecnológica, los avances en propulsión, soporte vital y comunicaciones tendrán aplicaciones terrestres en sectores como telecomunicaciones, medicina y energía.

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