Roa, Ecopetrol y el escándalo que el Palacio no puede tapar

Ricardo Roa se aparta de Ecopetrol con vacaciones y licencia no remunerada hasta junio. Petro lo defiende, pero la Junta prioriza gobernanza. Análisis político de la pulseada por el control de la petrolera. EL7.NEWS

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La Junta Directiva de la petrolera aprobó vacaciones y licencia no remunerada para el presidente de la empresa, Ricardo Roa, en medio de procesos judiciales y presiones cruzadas. Petro salió a defenderlo públicamente, pero la decisión de la Junta refleja que en este país ni siquiera el Palacio puede blindar a los suyos cuando la tormenta judicial arrecia. Mientras, el fantasma del empalme electoral planea sobre la salida temporal.

Por: Análisis Político El7.NEWS
Bogotá | 6 de abril de 2026

En Colombia, cuando un funcionario público se va de “vacaciones” en medio de una tormenta judicial, nadie se llama a engaño: no es descanso, es trinchera. Y eso fue exactamente lo que aprobó este lunes la Junta Directiva de Ecopetrol al autorizar la salida temporal de Ricardo Roa, presidente de la empresa más importante del país. Desde el 7 de abril hasta el 27 de junio, Roa estará al margen de las decisiones operativas de la petrolera: primero de vacaciones (hasta el 27 de mayo) y luego con licencia no remunerada (30 días adicionales). Juan Carlos Hurtado Parra, vicepresidente ejecutivo de hidrocarburos, asume como encargado.

Pero detrás de esta decisión técnica —aparentemente rutinaria— late una pulseada política de alto voltaje que revela las tensiones entre el Palacio, la justicia, los mercados y la oposición en un año electoral. Porque en Colombia, cuando se mueve Ecopetrol, tiembla el país.

La coyuntura judicial de Ricardo Roa que no da tregua

Roa no se va por voluntad propia. Se va porque la Fiscalía le tiene dos procesos encima: uno por presunto tráfico de influencias, ya formalizado, y otro programado para este 8 de abril, relacionado con su rol como gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022. El ejecutivo ha jurado inocencia y prometido demostrarla con pruebas, pero en la política colombiana, la presunción de inocencia a veces choca con la presunción de conveniencia.

La Junta se reunió en sesión extraordinaria, a puerta cerrada, después de que se cancelara a última hora un encuentro previsto con el presidente Petro en la Casa de Nariño. Ese solo detalle ya dice mucho: cuando se suspende una cita con el mandatario para tratar un tema corporativo, es porque el tema quema.

Petro sale a la defensa, pero la Junta no se arruga

El presidente Gustavo Petro no se quedó callado. Apenas se conoció la decisión, salió a las redes a cuestionar a sus propios delegados en la Junta: “Se asustaron con las amenazas uribistas y de Cambio Radical de que los gringos buscan sacarlo”, escribió en X. Y remató: “Cómo se les ocurre ofrecer en bandeja al presidente de la mayor empresa del país y al mismo presidente de la República a la extrema derecha solo por susto”.

El mensaje es claro: Petro ve en la salida de Roa una concesión a la oposición y a presiones externas. Pero la Junta —que incluye representantes de fondos de pensiones, departamentos productores y, por primera vez, la Unión Sindical Obrera (USO)— parece haber pesado más los riesgos de gobernanza corporativa que las lealtades políticas.

Dos miembros independientes, Luis Felipe Henao y Ricardo Rodríguez Yee, habían radicado constancias alertando sobre las inquietudes que el caso genera en Estados Unidos, donde Ecopetrol cotiza en la Bolsa de Nueva York (NYSE). En otras palabras: cuando los mercados internacionales tosen, hasta el Palacio se pone el tapabocas.

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