Zuckerberg, Pichai y las grandes tecnológicas respaldan la autorregulación de Trump para la “Súper Inteligencia”

Por Redacción Tech / Silicon Valley cerró filas junto a Donald Trump. Los máximos responsables de Meta y Google, Mark Zuckerberg y Sundar Pichai, salieron a respaldar públicamente el acuerdo que el presidente de Estados Unidos selló este martes con las grandes tecnológicas para fijar un marco de autorregulación en el desarrollo de sus modelos, un pacto que llega justo cuando la Casa Blanca acaba de rebautizar oficialmente a la inteligencia artificial como “Súper Inteligencia”.
Zuckerberg calificó el compromiso como un paso significativo, destacando que las principales compañías del sector se comprometieron a aplicar controles internos sólidos y varias capas de auditorías y revisiones.
Según el fundador de Meta, esa iniciativa conjunta le dará a la ciudadanía más certeza de que la tecnología que construye cada empresa funcionará tal como está previsto. Pichai, por su parte, describió como excelente el encuentro que sostuvo con Trump, el vicepresidente JD Vance y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y sostuvo que el llamado Acuerdo de la Casa Blanca sobre Súper Inteligencia sienta una base sólida para avanzar, al incluir medidas concretas para promover un desarrollo seguro sin sacrificar los beneficios económicos y científicos del sector. El directivo de Google fue más allá y reivindicó que su compañía ya innova de forma responsable, con pruebas, evaluaciones y salvaguardias específicas contra el mal uso de sus sistemas.
El documento no lo firmaron solos. Junto a Zuckerberg y Pichai estamparon su rúbrica Elon Musk, de X; Greg Brockman, de OpenAI; Dario Amodei, de Anthropic, y Jensen Huang, de Nvidia, en un compromiso voluntario estructurado en cuatro frentes: controles internos frente a amenazas cibernéticas, biológicas y químicas; equipos propios de supervisión; auditorías externas independientes, y comités especializados dentro de los consejos de administración de cada empresa.
El respaldo de la industria llegó horas después de que la Casa Blanca promulgara una orden ejecutiva que obliga a todas las agencias federales a reemplazar de inmediato el término “Inteligencia Artificial” por el de “Súper Inteligencia”, con un plazo de 60 días para que el Congreso avance en una definición legislativa del nuevo concepto. Preguntado sobre si el pacto tiene carácter vinculante, el propio Trump zanjó la duda a su manera, al calificarlo como “moralmente vinculante” y compararlo con una suerte de constitución para el sector, rechazando de paso cualquier llamado a imponer una regulación federal más estricta sobre la industria.





